José Por Siempre José

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Un 28 de septiembre de 2019 fue el último suspiro de “El Príncipe de la Canción José José”. Un cáncer de páncreas fue el culpable de robarnos a uno de los más grandes artistas de México y del mundo del siglo XX. Un artista en toda la extensión de la palabra, eterno y solar.

Es distinto conmemorar la muerte de José José en otro país y realizar nuestro ritual de duelo colocando un vinil de El Príncipe con una bebida de preferencia y suspirar desde lejos para revisitar nuestros remordimientos. 

Otra muy distinta es, estar en México, en el CDMX y que de pronto la sorpresa te caiga luego del golpe de adrenalina que te cause ver un concierto del grupo inglés Iron Maiden. El estupor de aquella noticia fue un sismo espiritual; un bajón injusto. Fallecía Camilo Sexto a principios de aquel septiembre cuando dos días antes de terminar nos roba a otro gigante. 

Luego de la negación rotunda, lo primero que se busca es el consuelo de los amigos con los que se comparten batallas perdidas. Uno a uno posteaban en sus redes sociales el anuncio de la desaparición física de José. 

Aquel golpe me transportó a una dimensión propia de una conmoción cerebral y como si alguien hubiera presionado play en mi cabeza, empezó a sonar Payaso esa oda al genio incomprendido y vilipendiado. Dicen que soy un payaso / que por culpa de tu amor / Voy de fracaso en fracaso

Así que salimos con un grupo de amigos y en la taquería de la esquina Tú y o Yo sonaba entre gritos y humo de carnitas. Los taxis ni se diga, El Príncipe sonaba a todo volumen. 

Aquellos que iban caminando por las gigantescas avenidas de la delegación de Tlalpan, arrastraban sus pasos en duelo procesional y era inevitable no detectar alguna frase de sus canciones en sus labios trémulos. Durante el camino me di a la tarea de buscar algo que me hiciera recordar el hotel donde se grabó Me vas a echar de menos pero todo quedó en un anhelo romántico.

Al llegar a la colonia Roma el duelo colectivo se sentía más pesado. Rostros patibularios deambulaban por las calles, el sonido de copas y botellas chocaban en su honor, cantos y gritos de los comensales salían expulsados de cada uno de los restaurantes coreando alguna canción de José José. Grupos de dolientes se enfilaban con la consigna de ir al zócalo capitalino a participar en un kareoké colectivo para decir adiós pero no se podía llegar ahí. Revisé las redes sociales y los medios aconsejaban no ir por medidas de seguridad. Entonces mejor guardé silencio y el deseo se quedó ahogado en mi garganta. No me quedó otra que imaginarme las cien mil personas cantando: Aún me quedan en mis manos primaveras / Para colmarte de caricias todas nuevas / Que morirían en mis manos si te fueras / Espera un poco, un poquito más / Para llevarte mi felicidad

Esa noche oscura se podía sentir la capa del príncipe sobre aquella gigantesca ciudad que nos abrazó a todos para dar las gracias por tanto amor, hayamos o no ido al zócalo. Así se despidió José José de su país y de este mundo.

José Por Siempre José

Un año después, en este año terrible de la pandemia, el 28 de septiembre 2020, es lanzado a manera de homenaje José Por Siempre José un disco que reúne versiones remasterizadas insignes de El Príncipe. Son un total de 16 canciones que no alcanzan para un homenaje justo. Sin embargo este fue la última compilación en la que el artista estuvo involucrado y al que pudo darle su última bendición. El compilado reúne 55 años de la carrera. La mayoría de las canciones aumentan en drama y estruendo.

El Volcán y Si Me Dejas Ahora tienen arreglos sinfónicos, percusiones y metales lo que aumenta su potencia. Otro de los instrumentos que hacen una intervención más sobresaliente es la guitarra eléctrica y esto sucede en Me Basta, Lo Que No Fue No Será. Seré tiene una versión digna y mejorada ya que decidieron darle una ritmo bailable y muy pop.

Preso, Payaso, O Tú o Yo, Lo Dudo, El Amor Acaba La Nave del Olvido y Almohada en su versión revisitado tiene una edición más vitaminada a lo “power balad”. Algunas canciones tienen ajustes en sus ritmos originales para darle otros toques poperos.

Lo pasado, pasado puede ser que tenga una versión más roquera con la inclusión de un solo de guitarra en vez del instrumento de viento y una batería más fuerte. Esta remasterización parece por momentos una grabación en vivo. Es como las versiones de Let It Be de The Beatles ambas tienen guitarra eléctrica y si escuchamos la que no la tiene la extrañamos y si la tiene recordamos las originales; es raro. 

Para El Triste el corte mejorado es el que se incluye en el disco 20 Triunfadores de José José (1982). Su trato es mucho más sinfónico y digno al anterior.

Desesperado tiene una versión más épica que la original con una sinfónica cuya intención es hacer estallar el techo del auditorio.

José Por Siempre José es un disco con versiones refrescantes que reviven la experiencia de escuchar a este gigante. A un poco más de un año de su muerte, muchos aún no nos recuperamos de su partida. En cada choque de copas donde nobles corazones agrietados por el desamor comparten sus fracasos, cantamos junto a José José a todo pulmón y es en este momento cuando se forjan los vínculos de sangre. Esta solidaridad que transmite El Príncipe nos recuerda que la vida es bella y que aunque las circunstancias te arroyen, una canción suya es suficiente para recordarnos que la vida vale la pena vivirla.

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