El Dependiente: Crónicas de un Desposeído

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Marcelo Zeoli “El Dependiente” lanzó Desposeído, un disco que retrata el tedio de la pandemia. Tiene un concepto musical ambiental, espacial y silencios. Perfecto para contemplar el fin de una ciudad desde la ventana a causa del COVID-19 o aceptar la resignación del fin frente a una onda expansiva en Beirut.

Zeoli era integrante del grupo argentino Los Látigos, el cual inició con dos integrantes Marcelo Zeoli (voz) y Gustavo Campos (guitarras) por allá de 1994 y terminaron como quinteto en el 2007 junto con Tuta Torres (bajo), Diego Bavasso (sintetizadores) y Diego Voloschin (Batería). Los Látigos se diferenciaban de muchas bandas por esa época por su similitud sonora con Virus además que el tono de voz de Zeoli coquetea con el de Bryan Ferry.

Por allá del 2004 fueron invitados a México para el Festival Vive Latino. Se rumoraba que Gustavo Cerati iba a producir su tercer disco y estaba listo para presentarles la idea pero el grupo ya venía en decadencia y esto no sucedió. Por el Vive Latino, Los Látigos tuvieron sus 15 minutos de fama que les ayudó a consolidarse en la mayoría de países de Sudamérica. Publicaron cuatro discos: Premier (1998), Pose (2001), Hombre (2005) y Primero Auxilios (2007). 

Zeoli se tomó un descanso de cinco años y lanzó en solitario Mensaje Nuevo (2012), un disco esencialmente rockero con tintes tecnos donde destacan canciones como Comprar, Sé Cómo Cuidarte y Música Instrumental.

El Dependiente adoptó el nombre luego de encantarle la película argentina El Dependiente (1969) dirigida por el cantante Leonardo Favio. Zeoli se imaginaba ser el Depediente porque estaba obsesionado con la actriz principal Graciela Borges.

Deposeído inicia con Aún hay tiempo una canción sobre estar a merced de cronos. De contemplar amaneceres y atardeceres, y estar a la espera que algún día las cosas cambien. Un piano épico nos envuelve en esta composición.

Desposeído es el resultado de Zeoli en estos casi ocho años de inactividad. Vivió, se separó de su esposa, se enamoró. Puso en orden sus finanzas, abrió un negocio, viajó cuanto pudo y se volvió a casar. “Es por eso que decidió vivir desposeído. “Elegí vivir desposeído / es elegir viajar sin dirección / y llegar hasta hoy / Después, ayer y siempre / Ir, volver, llegar ausente / El presente vuelve a ser hoy”. Desposeído apuesta por ser libre y amar. Es casi una canción de cuna donde se flota, se habita y se vuela.

El principio es sobre primeras vivencias y encuentros románticos. Es un perdón gratis para renacer y recuperar la inocencia. Tiene un eco a House of Cards del In Rainbows (2007) de Radiohead. Color nada sigue esa misma línea de inocencia, nuevos comienzos y olvidos totales luego de una racha de buena suerte.

Atento es la intuición de la llegada del ser definitivo. La espera termina cuando tenemos el amor de frente. “Desde que te vi llegar / supe que era cierto / Estaba todo en su lugar / y el sol también estaba atento”. La música relata un épico drama entre tensión y sonidos eléctricos que exploran todo el espacio de la canción. 

Secretos con tu nombre habla sobre dejar de ser para ser álguien más, a escuchar antes de hablar; de buscar sabiduría. El ciclo celestial es un tema que se deshoja con una guitarra acústica y habla sobre una entidad o espíritu que nos sigue y sabe dónde hemos estado. “Sabe donde he ido / Sabe dónde iré / Sabe el nombre de las calles / Donde hace tiempo caminé”. Desposeído termina con El Total que es un recuento de daños.

La versión Deluxe tiene tres canciones extras. Según Zeoli tenía una melodía suelta. La inspiración para la letra surgió luego de hablar con Graciela Borges. Zeoli confesó que Borges tiene una voz que le fascinaba y fue a partir de ahí que nace la inspiración para Tu Voz, una canción romántica con tintes de rock indie.  “Tu voz / Y la repercusión en mí, en mí / De tu voz / Y el eco de tu voz / Tu voz diciéndome que no / Después que sí, que sí”.  

Después está la versión instrumental de Desposeído la cual tiene una textura espacial con guitarra acústica mientras que Secretos con tu nombre que tiene un ritmo house.

Desposeído encanta por su desapego terrenal. Es una apuesta arriesgada y embriagante de música experimental que narra este hoy de confinamiento, reflexión y nostalgia pero apuesta por el despojo que produce elegir el ideal de la libertad aunque se esté sumido en la esclavitud de una casa. Apuesta por el optimismo y contemplar el futuro para habitarlo a la espera de ese mañana del cual hay que estar atento.

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