La cumbia de La Sonora Mazurén participa de la nueva tropicalia

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La Sonora Mazurén es ritmo convertido en huracán. Además, tiene el poder de animar al cuerpo e insuflarle alegría, locura y placer. Desde Colombia, llega un cóctel tropical cargado, sobre todo, de cumbia, pero también de salsa, chicha salvaje, fuzz africano, rumba y guaracha montuna, esta vez envasado en el EP. Maratónico Sandungón Vol. 1.

En el ámbito underground de Colombia, La Sonora Mazurén posee acreditadas credenciales, de hecho son los reyes del circuito de la nueva tropicalia bogotana. Allí están ellos para imponer festejo y baile con siete músicos, es decir, sección de metales, teclado, acordeón, guitarra eléctrica, bajo eléctrico, percusión caribeña y un exitoso y seguro repertorio casi siempre instrumental, en términos de lo que ellos llaman: acidulzura tropical

El nuevo EP, Maratónico Sandungón Vol. 1 grabado en vivo, registra la colección de oro de esta banda de Ivan Medellín, su tecladista y acordeonista. La Sonora lo tiene todo calculado, de principio a fin. Por ejemplo, el disco inicia con Tiro al blanco, donde la cumbia es así de pegajosa anunciada por una guitarra eléctrica con actitud rockera, a la que le continúa Cangrejeando en el Apocalípsis, que pone impaciente al bailarín por moverse sobre todo por la marcada percusión (algo muy presente en todo su material) de la también corista Roberta Leono y Miguel Rodríguez, y luego ese sonido de órgano que delinea la melodía sin perder el ritmo. 

Y no se diga cuando llega la hora de escuchar, El zambito rumbero, que tiene ese gusto de guaguancó pero picado, rápido, saltarín, sudoroso y explosivo. La guitarra de Juan Lacorazza y el órgano se enganchan a esa velocidad, a esa combustión. En el último minuto de la pieza hay una psicodelia tropical guitarrera con distorsión, con el que borra lo previsible del género. 

El disco se puede disfrutar varias veces. Cuando escucha por ejemplo El 4 y 5, el acordeón lleva la delantera. Pero siempre ese ritmo cumbiero delineado por una guitarra obediente, juguetona y además vivaz. Esta es de las pocas piezas donde el coro, conformado por Leono y Diana Sanmiguel, cantan. “Bailemos cumbia”. Por supuesto, usted con regocijo puede inventarse nuevos pases de baile, giros y flexiones. Seguro brincará y subirá los brazos, solo o acompañado. Lo cierto es que esta fiesta, a la que todos somos convocados, no para.

Casi al cierre hay dos temas: Todos juntos, que es más guaracha en un tempo rápido. Donde la guitarra eléctrica define la línea melódica pero apoyada por el órgano, coro y una impulsiva percusión junto a un gomoso contrabajo. El cierre de la placa es fantástico con la Cumbia indígena. El acordeón toma el mando. Es una cumbia sencilla, cuya melodía tiene ese gusto tan colombiano como rural. Esta es otra de las vigorizantes de la producción. 

Cuando uno escucha Maratónico Sandungón Vol. 1, grabado en vivo, en la discoteca indie por excelencia Latino Power, que se localiza en el tradicional barrio del Chapinero, es como si lo raptaran a uno y lo trasladaran al centro de la pista de Miércoles de Cumbia o al salón Porvenir de los Obreros (ambos en Guatemala).

En esta placa hay tradición (inspirada en aquellos grupos insignia como Juaneco y su combo, Los Destellos, Ondatropica, Los Pirañas, etcétera) y hay sandungón garantizado. 

Por otro lado, notará que desde el tercer track tendrá esa epifanía que en realidad uno no es dueño de la cumbia sino que la cumbia es dueña de uno

Por cierto, invito a escucharlo mientras viaja, haga los quehaceres de la casa o cocine, solo o acompañado, seguro el ambiente será otro, porque la acidulzura tropical de La Sonora Mazurén acaba con la rutina.  

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