Khruangbin adictivo y funk-adelico

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Es una de las bandas más importantes del escenario mundial cuyos ritmos cosmopolitas descongelan los nervios más tensos, abren la puerta del tercer ojo para encaminar al espíritu a la plenitud total. Mordechai, su tercer álbum, tiene ese efecto. El efecto sensorial que transmiten es más intenso durante la madrugada momento que las musas están más atentas a bendecir con creatividad y prosperidad.

Escuchar a Khruanbin se convierten en un placer altamente adictivo después de hacer un repaso por los tres discos que han lanzado al mercado: The Universe Smiles Upon You (2015), Con Todo El Mundo (2018) y ahora Mordechai (2020), No hay duda que usted quedará enganchado con este trío originario de Houston, Texas EEUU.  

Khruangbin significa aeroplano o avión en tailandés y se pronuncia KRUNG-BIN. La banda está integrada por Laura Lee en el bajo, Mark Speer en la guitarra eléctrica y Donald Johnson en la batería. Describen su sonido como una mezcla de funk psicodelia y dub.

A la banda le costó mucho encontrar su audiencia con el tiempo la popularidad permeó de tal manera que celebridades y estudios de cine y televisión se decantaron por el trío. La música de Khruangbai suenan en series de TV como Barry de HBO y The Blacklist de NBC, por mencionar algunos.

Tanto Speer como Johnson eran músicos en bandas de iglesias por allá del 2005. Lee y Speer se conocieron en el 2007 por amigos en común y tenían como interés común la arquitectura del medio oriente. Laura afirma fue en el 2010 cuando la amistad con Mark se afianzó luego que lo encontró en la presentación de un documental de música afgana. Lee le dijo que ella tocaba el bajo y al otro día nació la banda. 

El funk psicodélico de Mordechai

En este tercer disco hay muchos sonidos y texturas del funk estadounidense así como música disco del medio oriente, hindú y tailandesa. Aunque en sus placas anteriores las canciones era puramente instrumentales en esta entrega decidieron incluir letras y coros. 

First Class abre el disco. Es un recuerdo a la época más importante del funk del final de los 70. Time (You and I) tiene un groove y cadencia irresistibles mientras Lee se impone en un bajo de notas sedosas y seductoras. La letra es sobre una invitación a una aventura amorosa.

Father Bird, Mother Bird nace a partir de la improvisación compuesta en alguno de tantos patios traseros con vista a bosques espesos. Mismo caso sucedió con So We Won’t Forget.

There Is No Question es sobre lo bello de vivir la vida en un mundo que reprueba y critica la tranquilidad y disfrutar de los pequeños placeres que ofrece. Pelota es una rumba divertida con flamenco y disco setentero con una letra spanglish sin sentido.

One To Remember es un Dub con olor a reggae. Batería y bajo encaminan la canción con una guitarra que parece dirigir el viaje.

¿Quién es Mordechai?

El nombre del disco es honor a uno de los amigos de la banda que en una excursión llevó a la banda a una catarata. Mordechai les aseguró que si se tiraban de lo alto nunca volverían a ser los mismos, espiritualmente hablando. Lee, que es la más osada, aceptó el reto solo para confirma que ese salto de fe, le cambió la vida; de ahí la dedicatoria. Mordechai tiene mucho intimismo con amigos y personas con letras que tienen mensajes y frases a lo interno entre los conocidos.

Tal es el caso de Dearst Alfred que está inspirada en las cartas que la abuela de Lee le escribía a sus nietos, Alfred y Ernest hermanos gemelos de la bajista. La canción tiene un ritmo lento lleno de espacio y cadencia aderezada con ecos a la distancia lo que le da un aire nostálgico. 

Connaissais de Face (Conocer de cara) está dedicada a Stacy una bartender del Pub Rubyards en Houston que recordaba con exactitud todos los platos de comida que ordenaba la mayoría de personas frecuentaban el lugar. Al parecer Stacy falleció un par de años antes que la banda se formara y en una conversación mencionaron aquella cualidad. La banda le dedicó esta canción como un homenaje póstumo.

Shida es otra con dedicatoria. En un viaje a Portland la banda conoció a Shida una mujer iraní que luego de varios encuentros les contó la dificil vida que tuvo en Irán. Esto inspiró al trío a componerle una canción.

Mordechai se disfruta más con estas historias y leyendas urbanas y subconcientemente nos invita a contar las nuestras. Una placa que invita a la aventura con ritmos que nos conectan aunque no hayamos visitado esos países o vivido esas épocas donde los ritmos tuvieron su apogeo. Otra prueba que la música es tan potente que trasciende generaciones y cuando la escuchamos ese eco es como si un espíritu de otra vida incluyera en nuestro nuevo ADN lo que lo hacía ser feliz. Una reencarnación musical, yo sí lo creo.

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